Hygge: el arte de disfrutar de las pequeñas cosas

Por lo visto en Dinamarca saben disfrutar de las pequeñas cosas y como conseguir la felicidad (o por lo menos siempre salen en las primeras posiciones de paises donde sus habitantes se declaran con un alto grado de felicidad).

Su secreto se encuentra en el Hygge: el arte de disfrutar de las pequeñas cosas. ¿En qué consiste? En dedicar el tiempo de forma eficaz, y sacar momentos a lo largo del día para cuidarse, relajarse y compartir con las personas que quieren. Se asemeja al slowliving o filosofía slow, o también a lo que nosotros llamamos: peli, manta y sofá.

Lo más importante a la hora de conseguir este estado de bienestar, y disfrutar de las pequeñas cosas, está en lo que nos rodea. Materiales, muebles y demás elementos decorativos, así como la música, el olor, la iluminación… tiene que invitar a este disfrute de la vida.

Algunos consejos para poder conseguirlo:

  • Ropa olgada y cómoda
  • Chimenea o en su defecto velas
  • Comida apetecible, como tus galletas favoritas, un trozo de tarta, chocolate
  • Un ambientador natural
  • Música relajante
  • Iluminación tenue
  • Una manta gustosa
  • Un libro o la serie que estemos siguiendo en ese momento

Es muy importante que el espacio elegido esté construido con materiales amigables con el ser humano y el entorno. Los suelos de madera maciza por la sensación de confort y calidez que transmiten constribuyen a esta sensación. Además la madera es un regulador natural de la humedad, evita la acumulación de la energía electromagnética que generan los aparatos electrónicos y disminuye los efectos de las alergias. Por lo que es muy importante contar con elementos de madera natural en este entorno que queremos crear.

Os recomendamos visitar el Molino Tejada, como buen ejemplo de este tipo de vida tranquila del que ya hablamos en otro post.

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